Este blog está consagrado a los Corazones de Jesús y María

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por el Triunfo del Corazón Inmaculado de María y del Sagrado Corazón de Jesús en el mundo

miércoles, 11 de noviembre de 2009

John Allen Muhammad


"No siento alivio ni venganza. No siento emoción alguna. Sólo se hizo justicia". Tal fue el testimonio del hermano de una de las diez víctimas del "francotirador de Washington", el asesino serial que anoche fue ejecutado a pocos kilómetros de la Casa Blanca, en cumplimiento de una condena de muerte.


John Allen Muhammad, de 48 años, en 2002, aterrorizó durante tres semanas a la ciudad y sus alrededores. Elegía a sus víctimas al azar.


La ejecución se cumplió a partir de las 21 (las 23 en la Argentina). Lo que ocurría fuera del penal de Greensville fue transmitido en directo por la televisión. "Estamos en vivo", decían los presentadores que, paradójicamente, relataban la muerte inminente. Nadie parecía estar muy conmovido por lo que ocurría.


Se sabe que Muhammad "no expresó emoción alguna, no tuvo palabras finales" y apenas si evidenció "alguna curiosidad" por lo que ocurría.


"Todo fue normal", dijo el vocero, en alusión al procedimiento. "No hubo problemas", añadió, en relación a los horrores que a veces ocurren cuando los tres líquidos que se administran no surten el efecto procurado.


Por orden, cada químico cumple su función: el primero apunta a sedar al condenado; el segundo, le bloquea la respiración, y, el tercero, finalmente, le paraliza el corazón.


En el caso de Muhammad, todo duró seis minutos: a las 21.05 empezaron a correr los líquidos por su cuerpo y a las 21.11 se lo declaró muerto.


"De haber podido, yo mismo hubiese apretado el botón", dijo el jefe policial Charles Ramsey, uno de los responsables de la captura del asesino. "No hay disculpa para lo que este hombre hizo. Todo lo ejecutó de un modo calculado", añadió.


Casi todas las expresiones recogidas ayer hablaban de lo mismo. De Justicia. De cumplir con la ley. De pagar por el daño hecho.


Las únicas lágrimas corrieron por parte de uno de los abogados del preso que, hasta último momento, intentó salvarle la vida, pero no pudo lograr un cambio de condena. Las autoridades de Virginia no accedieron al pedido de clemencia.


"Cuando le dije que lo iban a matar, ni siquiera me contestó", dijo su abogado, Jonathan Sheldon. "Está enfermo mentalmente", añadió el letrado quien había pronosticado que el condenado no diría últimas palabras ni expresaría remordimiento. "Será el mismo hombre delirante y paranoico" hasta el final.


Muhammad mataba a sus víctimas con una sola bala cuando las veía en las afueras de centros comerciales, escuelas o estaciones de servicio. No tenía un patrón definido: hombres, mujeres, niños, blancos, negros. Nadie parecía poder escapar al francotirador.


Actuó acompañado de un cómplice, Lee Boyd Malvo, en ese entonces de 17 años, que en la actualidad purga una pena de prisión perpetua.

(fuente:LaNacion.com)


Publico esta nota para que alguien más por favor , haga una oración de corazón por este hombre , que tambien es hermano nuestro, y que no encontró misericordia en el tribunal de los hombres, quizás sí encuentre misericordia en el tribunal de Dios. ¿quiénes somos los hombres para juzgar así? más allá de lo terrible del acto del homicida, la nota me choca, por cómo se acepta la ejecución, como un bien, o como un mal necesario. Horrible. Al ver la foto del hombre, qué vemos? un perro? pues lo mataron como a un perro.


6 comentarios:

  1. Un horror...Que frialdad...Que Dios haya tenido misericordia de el...Saludos de Saladix city! Y respecto al otro blog...Si quiero un crucifijo para mi hogar!! Cuando quieras...te lo pago!! Besos!!

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  2. terrible viste? cuando leí, pensé que era bueno difundirlo, no tanto por lo feo de la pena de muerte, sino por misericordia con el tipo, pobre, si Jesús prometió su misericordia hasta al peor y más empedernido de los pecadores que arrepentidos lo busquen, quiénes somos nosotros para juzgar y condenar a muerte? el que mata así se hace igual que el condenado.

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  3. Que Dios tenga misericordia de él, y de los que lo mataron también, y de los que él mato, y que lleve consuelo a sus familias.

    (ya somos dos con el crucifijo... en casa de herrero, cuchillo de palo, ejem!!!!)

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  4. Hola Juan, sabes? a mi lo que me parte el corazón, además claro, de la forma en que murió John, es el pensar qué infancia habrá tenido? que habrá tenido que pasar en su vida desde que era un bebé para que llegara a ser el hombre enfermo que era? ...que no habrá visto y pasado antes de llegar a perder la razón y volverse "delirante y paranoico"? ...solo Dios sabe, pero nosotros pediremos a Dios por él esta noche. Saludos! Alejandra

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  5. ¡Qué triste! Me uno a vuestra oración. Un abrazo para todos.

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  6. Gracias Flor, Elige y Alejandra por las oraciones! desde hace un tiempo, cuando muere alguien me acuerdo de que una oracion desinteresada hecha con el corazon, por esa persona, puede ser de gran ayuda para su salvación, si lo pedimos entre varias personas, mucho más todavia. Alejandra sobre la infancia de este hombre, leí que no había sido traumática, que había tenido una formación normal, y que su conducta se revelaba como un misterio. No encontraron razones en su pasado para el vuelco de su vida y la decision de empezar a matar que tuvo. Viéndolo desde afuera, pienso en que el gran culpable en este caso es el sistema de gobierno y esquema de vida que intentó encauzar a todos los norteamericanos durante tantos años, el llamado "sueño americano" donde la felicidad es posible si te convertís en una pieza de la máquina, sino quedás afuera, y a la larga empezaron a manifestarse este tipo de conductas, los asesinos seriales, los chicos asesinos en las escuelas, etc.

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