Este blog está consagrado a los Corazones de Jesús y María

Este blog está consagrado a los Corazones de Jesús y María
por el Triunfo del Corazón Inmaculado de María y del Sagrado Corazón de Jesús en el mundo

viernes, 13 de noviembre de 2009

Preguntas incómodas 2


Comentario: Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España)


Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará


Hoy, en el contexto predominante de una cultura materialista, muchos actúan como en tiempos de Noé: «Comían, bebían, tomaban mujer o marido» (Lc 17,28); o como los coetáneos de Lot que «(…) compraban, vendían, plantaban, construían» (Lc 17,28).


Con una visión tan miope, la aspiración suprema de muchos se reduce a su propia vida física temporal y, en consecuencia, todo su esfuerzo se orienta a conservar esa vida, a protegerla y enriquecerla.

En el fragmento del Evangelio que estamos comentando, Jesús quiere salir al paso de esta concepción fragmentaria de la vida que mutila al ser humano y lo lleva a la frustración. Y lo hace mediante una sentencia seria y contundente, capaz de remover las conciencias y de obligar al planteamiento de preguntas fundamentales:


«Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará» (Lc 17,33).


Meditando sobre esta enseñanza de Jesucristo, dice san Agustín: «¿Qué decir, pues? ¿Perecerán todos los que hacen estas cosas, es decir, quienes se casan, plantan viñas y edifican? No ellos, sino quienes presumen de esas cosas, quienes anteponen esas cosas a Dios, quienes están dispuestos a ofender a Dios al instante por tales cosas».


La pregunta de hoy es: ¿Hasta dónde es real en mi vida eso de amar a Dios sobre todas las cosas?, es decir, el cumplimiento del primer mandamiento? Con qué obras concretas demuestro que Él está en primer lugar en mi vida?

2 comentarios:

  1. Mi experiencia personal me dice que esta es la gran lucha de los hijos de Dios. Amarlo sobretodas las cosas es poner nuestro corazón en el suyo, solo así estamos seguros. Nuestra alma está dentro de un cuerpo por lo tanto muchas veces supeditada a él, no siempre logramos esta armonía entre el cuerpo y el alma. Los santos tuvieron grandes luchas , y la noche oscura llega al punto de dudar si Dios está. Así que yo digo como San Pedro en su debilidad."Señor, tu lo sabes todo, Tú sabes que te amo". Un abrazo (estreno foto y nombre, lo explico en el blog.)

    ResponderEliminar
  2. Hola Angelo! me quedo con eso: es la gran lucha de los hijos de Dios...la lucha se da cada día en las pequeñas cosas, en cada detalle, es verdad!

    ResponderEliminar